El Departamento de Igualdad en el Empleo y la Vivienda del Estado de California, define el acoso sexual laboral como toda acción que busque discriminar por motivos de sexo o género a una persona dentro de su espacio de trabajo.
De acuerdo con lo anterior, no necesariamente debe hablarse de un deseo sexual explícito hacia otro/a para considerarse un delito, no obstante, si existen motivos para excluir a otro ser humano debido a su identidad o expresión de género; o a causa de una de situación médica o de salud como un embarazo mientras cumple un horario o una carga laboral, esto puede llegar a ser considerado como discriminación, y, por lo tanto, una infracción a las leyes de empleo.
¿Cómo se manifiesta el acoso sexual en el trabajo?
Si tienes compañeros o jefes que:
- Realizan insinuaciones sexuales no deseadas de forma directa o indirecta
- Ofrecen beneficios laborales a cambio de favores sexuales
- Realizan comentarios gráficos con respecto al sexo
- Usan palabras inapropiadas y degradantes para referirse a otros
- Hacen invitaciones sugerentes para verse fuera del lugar de trabajo
- Tienen miradas lascivas hacia tu cuerpo
- Hacen uso de gestos obscenos para captar tu atención
- Inician conversaciones con el propósito de insultar o ser despectivos
- Usan los medios de comunicación profesionales para enviar imágenes, mensajes o videos inadecuados o con contenido sexual
- Buscan contacto físico, sea que trabajen de manera remota o presencial
Podemos decir que estamos frente a una situación de acoso en nuestro espacio laboral.
¿Qué hacer?
Lo primero es entender qué tipo de acoso sexual estás sufriendo.
1- Quid pro Quo: Es decir, cuando otra persona condiciona tu ascenso profesional o parte de tus beneficios de trabajo que te corresponden ley por medio de la sumisión.
2- Por ambiente de trabajo hostil: En este caso, tu colega o jefe hace se comporta inapropiadamente o hace comentarios incómodos para interferir tus actividades profesionales en el día a día.
Una vez logres identificar el tipo de discriminación que estás tolerando, lo mejor es ponerse en contacto con un abogado o una firma legal que pueda ofrecerte opciones para realizar tu denuncia de la mejor forma posible.
Recuerda que si tienes evidencia del acoso que estás recibiendo, lo mejor es presentarla inmediatamente a la hora de conversar con tu representante jurídico.
Si consideras que no existen pruebas al respecto, pero tienes compañeros de trabajo que están dispuestos a ayudarte a través de sus testimonios, no pases esto por alto y denuncia la situación ante una institución local y junto a tu acompañante.
¿Lo más importante?
Compartir el caso con otros dentro o fuero de tu espacio laboral y emprender acciones legales al respecto, puesto que las leyes de California te protegen de este tipo de maltratos y no puedes permitir que otro(s) condicione(n) tu actividades y méritos profesionales por este motivo.
Recuerda que el empleador está en la obligación de pagar un retroactivo o una indemnización, ascenderte si así se requiere, despedir al causante del conflicto por su comportamiento, o bien, cambiar las políticas de trabajo que aseguren una mejor convivencia durante la rutina laboral, lo cual puede incluir coaching o dinámicas grupales en ciertas horas de la jornada.
Si eres jefe de una compañía o empresa y quieres evitar este tipo de situaciones, toma en cuenta que el Departamento de Igualdad en el Empleo y la Vivienda imparte cursos preventivos, gratuitos y en línea para asegurar un trato digno y justo a todos los integrantes de tu equipo de trabajo.